En Focus Daniel Goleman va más allá de la definición de “atención” y trae una guía para tener un vida más plena y enfocada. Esto lo puedes lograr al prestar más atención a las personas que te rodean, aspectos completos y a ti mismo. Antes de empezar, te pregunto. ¿Alguna vez has sentido que te distraes fácilmente? ¿Sientes que no logras lo que te propones?
La vida está llena de distracciones: tu celular, correo electrónico, redes sociales hasta tus propios pensamientos.
Al dejar que tu atención sea cada vez más dispersa, tu capacidad de trabajar en tiempo y forma se ve afectada.
Este libro es para ti si quieres:
- Mejorar tus niveles de atención.
- Enfocarte en una sola cosa.
- Lograr tu visión y mejorar la relación con tus colaboradores.
La anatomía de la atención.
Daniel Goleman dice que la atención es la clave para el buen desempeño en un mundo lleno de distracciones. ¿Qué sucede cuando llevas un rato sin revisar tu correo o tu celular? ¿Sientes que te entra la urgencia de dejar todo y ver si hay algo nuevo? ¿Si no tienes nada nuevo te sientes de alguna forma insatisfecho?
Vives en un mundo de distracciones donde la urgencia por responder una gran cantidad de información te deja en un estado de atención parcial. Es decir, pasas de una información a otra sin cuidado.
Contestas mensajes, luego entras a tu Facebook y de ahí al correo. Estas en piloto automático. Hacer esto debilita tu habilidad de atención.
Las distracciones no solo quitan tiempo y productividad, también disminuyen tu capacidad de profundizar y descubrir cosas nuevas.
Si en lugar de concentración tenemos una mezcla de ideas, la sincronía desaparece. Esta disminución de sincronía caracteriza a las personas que padecen de déficit de atención.
Cuando enfocamos nuestra atención aprendemos más, si nos concentramos en lo que estamos aprendiendo, el cerebro relaciona esa información con lo que ya sabemos, estableciendo nuevas conexione neuronales. Y cuando nuestra mente se dispersa el cerebro activa un conjunto de circuitos que conversan sobre cosas ajenas a aquello que intentamos aprender. Sin concentración lo aprendido no se almacena en la memoria.
Pero no te preocupes, es posible aprender a enfocarte aun cuando estés rodeado de miles de distractores. Lo que necesitas es una fuerte atención selectiva. Mientras más fuerte sea tu capacidad de elegir en qué te enfocas, aprendes a ignorar de una forma más fácil las distracciones.
Si puedes desarrollar la habilidad de ignorar esas distracciones y enfocarte en lo que importa, puedes llegar a mejorar tu rendimiento.
La vida en piloto automático disminuye experiencias
Tener la habilidad de mantener la atención es una ventaja personal y laboral. Te permite aumentar y mejorar tu desempeño.
Elegir a qué prestarle atención necesita un proceso de jala y empuje entre mentes “ascendente” o “de abajo arriba” y la “descendente” o “de arriba abajo”.
La mente de abajo hacia arriba.
La mente de abajo hacia arriba es responsable de las actividades mentales automáticas y de rutina:
- Son bastante rápidas.
- Impulsivas.
- Estimuladas por tus emociones.
La mente de arriba hacia abajo.
La mente arriba hacia abajo se encarga de planear, reflexionar y aprender nuevas habilidades:
- Es más lenta.
- Es voluntaria.
- Requiere autocontrol.
- Es capaz de aprender nuevos modelos y crear nuevos planes.
Daniel Goleman, menciona en su libro, que las personas que usan la mente de arriba hacia abajo, pierden el enfoque y conciencia del ambiente en el que se encuentran.
Un psicólogo hizo una prueba. Le pidió a algunas personas que preguntaran si podían saltarse al inicio de la fila porque necesitaban utilizar el aparato. Por el tiempo de espera las personas accedieron.
Cuando tu mente está espaciada o en la “zona” por esperar tanto tiempo en un lugar eres más susceptible de acceder a lo que otra persona te dice sin cuestionar las razones.
Esta atención te permite aprender nuevas habilidades. El mito de “la regla de las 10,000 horas” se basa en que te puedes volver un experto en una actividad por solo repetir. Pero eso no mejora tu desempeño. Debes ser consciente de los ajustes a la ejecución, porque no importa cuantas veces hagas algo, si lo haces mal de nada servirá.
El problema que esa “clave del éxito” como muchos le llaman es una verdad a medias. Ve el caso de los malos jugadores de golf, si todos los días realizan los mismos errores, aunque le inviertan todo ese tiempo ¡no mejorarán”.
En pocas palabras el experto usará su mente de arriba hacia abajo para reflexionar sobre la influencia automática. La influencia de abajo hacia arriba en el juego les permite mejorar su desempeño.
El psicólogo de la Universidad del estado de Florida Anders Ericsson que la “práctica deliberada” y un nivel de atención son la clave para alcanzar el éxito. Las personas que se vuelven expertos resisten el impulso de la automaticidad creando un entrenamiento que mejore su desempeño actual.
